Los ecosistemas de los arrecifes de coral están en peligro debido a los efectos directos e indirectos de las actividades del Hombre. Este estudio se ha llevado a cabo para ayudar a las autoridades encargadas de la gestión de recursos naturales a tomar decisiones sobre aspectos tales como prioridades de vigilancia, concesión de permisos de explotación, y selección de las áreas que más conviene monitorizar para evaluar los efectos del cambio climático.
Estos mapas de los impactos humanos acumulativos son una herramienta eficiente que puede ayudar a gestionar zonas marítimas para optimizar los beneficios comerciales y sociales y al mismo tiempo minimizar los impactos antropogénicos futuros.

El conjunto de islas recogido en estos mapas es uno de los últimos lugares marítimos que no han sido modificados de manera notable por las actividades humanas. Esos mapas muestran que, a pesar de su aislamiento extremo, ya están comenzando a sufrir daños significativos por culpa de las acciones humanas, y que muchas de las amenazas más importantes, como las relacionadas con el cambio climático, no son mitigadas con las medidas actuales de protección que se aplican a este conjunto de islas.
Los autores del estudio examinaron 14 amenazas específicas que sufren esas islas. Las amenazas son todas generadas por los seres humanos. Entre ellas, figuran los efectos del cambio climático inducido por la humanidad, incluyendo el aumento en la radiación ultravioleta que alcanza la superficie, la acidificación del agua de mar, las anomalías en las temperaturas oceánicas vinculadas a los brotes epidémicos y a la decoloración de los corales, y el aumento del nivel del mar.
Se ha comprobado que el impacto negativo más grande lo posee, entre otras amenazas, el incremento potencial de la incidencia en corales de enfermedades provocadas por las alteraciones en la temperatura de las aguas marinas.
Este estudio puede servir como ejemplo de método de trabajo a seguir para analizar detalladamente otras áreas.